El Servicio Jesuita a Refugiados es una organización católica internacional de carácter no gubernamental, trabaja en 57 países en el mundo. Optamos por situaciones de mayor necesidad, lugares donde aportemos el mayor bien universal y podamos cubrir las necesidades que otros no cubren. Surgió en Ecuador al 11 de noviembre del 2000 para asesorar a personas colombianas que migraban forzosamente a causa del conflicto armado. Es parte del Servicio Jesuita a Refugiados de Latinoamérica y el Caribe (SJR-LAC). La Compañía de Jesús otorga una especial prioridad a "la atención a las necesidades de los migrantes, incluidos los refugiados, los desplazados internos y las víctimas de la trata de personas, continúa siendo una preferencia apostólica de la Compañía”.

Somos una Organización católica internacional no gubernamental con la misión de acompañar, servir y defender los derechos de los refugiados y otros desplazados forzosos.

Contribuimos a que personas refugiadas, desplazadas y migrantes reduzcan sus condiciones de vulnerabilidad, ejerzan plenamente sus derechos y mejoren sus condiciones de vida.

PRINCIPIOS Y VALORES

Nuestros valores y principios son los que nos quien en la labor que desempeñamos desde todas las áreas de la organización y en nuestro trabajo día a día en la construcción de una sociedad menos discriminativa y más igualitaria donde todas la personas sin importar la nacionalidad tengan cabida en ella.
La compasión nos impulsa a trabajar para aliviar el sufrimiento del prójimo. EL SJR contempla su servicio como una llamada a amar, a tratar a los demás con igualdad y respeto, como nos gustaría que nos trataran a nosotros
EL SJR tiene como objetivo dar esperanza a los refugiados y a otros desplazados forzosos. Queremos ofrecer una respuesta práctica y espiritual a su grave situación.
El SJR cree en la dignidad intrínseca de cada persona. Trabajamos con refugiados y desplazados independientemente de su raza, género, religión o ideas políticas.
El SJR es una obra de la compañía de Jesús que lleva a cabo su misión de fe y justicia ofreciendo un servicio de humildad y respeto en solidaridad con los refugiados de diversas culturas, nacionalidades y religiones.
El SJR quiere ser hospitalidad en acción. Caminamos a su lado, les acompañamos y ofrecemos nuestra hospitalidad a los más vulnerables, a los que están “en las fronteras de lo humano”, dando prioridad a las situaciones de gran necesidad, en lugares donde puede lograrse el bien más universal y atendiendo necesidades de las que nadie se está ocupando.
El SJR está comprometido con la justicia que empodera a los refugiados para que sean “personas con voz propia”, trabajando junto a ellos para desafiar a los sistemas que no reconocen los Derechos Humanos.
El SJR respeta el principio de subsidiariedad, procurando ser totalmente responsable en su trabajo y transparente en la toma de decisiones. Trabajamos en colaboración con otras congregaciones religiosas, con organizaciones humanitarias y con los propios refugiados, fomentando la corresponsabilidad, el discernimiento y la toma de decisiones participativa.

SERVICIO JESUITA A REFUGIADOS

El Servicio Jesuita a Refugiados es una tarea apostólica de la Compañía de Jesús. Durante más de 460 años, los padres y hermanos jesuitas sirvieron a la Iglesia en formas novedosas e inesperadas. Hombres en marcha, dispuestos a cambiar su residencia, su empleo, su enfoque, siempre que sea necesario para impulsar la misión de la Iglesia: enseñar la palabra de Jesucristo y propagar la Buena Nueva. Los jesuitas han mejorado la calidad de su cooperación incluyendo hombres y mujeres que comparten su misión de servicio a la fe y a la justicia. Y este intercambio se ha ampliado hasta incluir un diálogo con otras religiones y culturas. Para más información ver aquí.